viernes, 24 de septiembre de 2021

Los dueños del silencio

Después de las elecciones, con todo el revuelo que se armó, y más exactamente después de que Cristina publicara su carta, hubo una parte de la discusión que pasaba por las discusiones hacia adentro. Que no se podía hacer públicas las discusiones. Una vez más querer hacerla callar a Cristina…

Que la discusión sea en silencio.

Me hizo pensar en ¿por qué el silencio?

¿A quienes les conviene el silencio?

Qué mejor, que la discusión política se de para afuera, con la participación del pueblo.

Algo que pude experimentar, es cuando se hace un trabajo colectivo, un texto o lo que sea, une empieza con un borrador y después cada une va agregando un matiz, porque cada persona tiene miradas, información, o ideas que pueden nutrir esa idea inicial, y la verdad es que el resultado final es de una riqueza… que la mejor manera de hacer las cosas es de forma colectiva y multidisciplinaria.

Pero…

El problema se presenta cuando el objetivo no es el mismo para todes.

Ahí es dónde empieza a ser necesario, para les conspiradores, el silencio.

Si, para qué andar con vueltas… hay quienes tienen objetivos que son inconfesables y por eso les conviene el silencio.

Como experiencia, cuando empecé el camino de les desobedientes, el hecho de poder hablar con otres que habían pasado por lo mismo, que además de tener experiencias similares, tenían sensaciones similares, fue muy sanador.

En ese camino de conocer personas, de distintas situaciones, me llamó mucho la atención que tanto a nosotres, familiares de genocidas, como a familiares de detenides, o incluso a sobrevivientes, también les pasaba eso de no poder hablar de lo que pasó.

Personas que tuvieron algún familiar víctima de la dictadura y no poder hablar de ello, porque era un estigma, hijes que no tenían ninguna información de lo que habían pasado sus madres o padres, en esa época, y que por casualidad o por tres allegades se enteraban de lo que habían pasado; nosotres, guardando silencio, por vergüenza, por culpa, por miedo al rechazo, y en algún lugar del fondo del inconsciente, por mandato de nuestros padres, de eso no se habla, no se cuenta lo que pasa acá, o, de lo que se habla acá… El silencio.

Ellos, los dueños del silencio, nos necesitan callades, porque si hablamos entre todes, podemos encontrarnos con que no somos les úniques chiflades que vemos que… no es una alucinación nuestra lo que vemos.

El silencio es salud, decía una pegatina que daba vueltas en aquella época.

El silencio es la capa de piel que ataja la pus de una infección, que hace que el cuerpo se siga pudriendo, y que sea imposible de sanar.

El silencio es la costumbre de ellos, de la derecha, u oligarquía nacional, como quieras llamarlos.

Silencio y obediencia, por eso les jode tanto la manifestación popular.

En nuestra historia masomenos reciente, a las Madres y Abuelas, a los organismos de DDHH, se la pasaron ninguneandolos durante años, trataron de silenciarlos, pero no se pudo. Por eso es que se llegó a los juicio, este nuestro querido país, es ejemplo por ser el único país que juzgó a los propios genocidas.

Y esto, que parece algo que está allá lejano para algunes, es, como todo lo político, algo que toca la vida de las personas.

Compañeres desobedientes, que se han acercado, que son de otros países de Latinoamérica, nos cuentan la soledad que sienten, lo difícil que se les hace, porque en sus países, ni siquiera está totalmente claro y definido que hubo una dictadura asesina; no hubo juicios; no hubo, desde el estado un reconocimiento a los crímenes que se cometieron, por lo tanto no hay culpables, por lo tanto no hubo víctimas… y esos mismos asesinos, aún hoy siguen en el poder, lo mismo que sus descendientes que acatan el mandato, dejando a les compañeres que no acatan, en la soledad.

Una persona con su vida afectada por la falta de justicia.

Por eso a ellos les sirve el silencio.

Ahora estamos en democracia y en nuestro país hay un gobierno nac&pop, eso no quita que el poder esté en las mismas manos que desató una dictadura asesina, porque a lo largo de los años incrementaron su poder… porque pudieron… gracias al silencio.

Y si queremos remontarnos a la historia, podríamos empezar de cero, y quienes fueron los primeros asesinos que pisaron este suelo americano. ¿No te parece, ir tan lejos?

Bueno, tomá los nombres de las calles que coinciden con quienes aún hoy están en el poder, y comparalo con las familias que históricamente se robaron la tierra… si se hiciera una investigación de cada una de las fortunas de esta patria, no hay una que sea legítima y legal… por eso es mejor el silencio, por eso hay que cancelar la memoria, y por eso no hay justicia.

Durante el gobierno anterior cambiaron los próceres de los billetes por animalitos… y el ex jefe de gabinete se sentía muy orgulloso de eso… si nos tomáramos el trabajo de indagar en la historia familiar del ex jefe de gabinete, quedaría más que claro por qué prefiere borrar la memoria.

Y aunque parezca que estoy mezclando todo, al leer la historia de nuestro país podes ver que esta batalla que estamos llevando a cabo ahora, ya se viene librando del principio de los tiempos.

En su momento eran los habitantes originarios contra los invasores; unitarios y federales; azules y colorados; la famosa grieta, que la llaman grieta para bajarle el precio, porque es lucha de clases… si, si, con todas las salvedades y las diferentes versiones y definiciones de clase…

En definitiva nosotres y ellos.







martes, 13 de abril de 2021

Los que no dijeron que no.

“Los que no dijeron que no, esos son Auschwitz.” lo dice el fiscal Bauer en la película “La conspiración del silencio”, una peli alemana que cuenta el momento en que un joven fiscal, empieza una investigación por la denuncia de un pintor que encontró, como profesor en una escuela, a un nazi que estuvo en Auschwitz.

El joven fiscal, no tenía idea de lo que pasó en Auschwitz, como muches de su generación, la película transcurre en el año 1958, en Alemania y muches no sabían lo que pasó.

Los que no dijeron que no, esa frase me pegó en el medio del pecho.

A medida que avanza la investigación va encontrando más personas que pertenecieron al partido, que fueron nazis. Llega incluso a descubrir que su propio padre pertenecía al partido. Muchos de sus compañeros fiscales pertenecieron al partido. Por eso nadie quiere decir nada y alegan que es mejor no indagar y dejar que las heridas terminen de curarse. Como si las heridas pudieran curarse.

Una compañera alemana dice, cada vez que se canta “como a los nazis les va a pasar, a donde vayan los iremos a buscar,” que eso es mentira. que más allá de los juicios de Nüremberg, donde se juzgaron a los jerarcas, a los demás no los fueron a buscar y que el silencio al interior de las familias respecto de lo que hizo el abuelo o qué hizo papá durante la guerra, es ensordecedor.

Cada una de las compañeras que quiso indagar, se encontró con una pared. Y su búsqueda tuvo que ser por fuera de la familia.

Otra peli “Un muro de silencio” de Lita Stantic. Las dificultades que tiene una directora inglesa que viene a la Argentina para filmar una peli que trata el tema de los desaparecidos. Y como nadie quiere hablar, otra vez el silencio, la culpa de las víctimas que sobrevivieron, la vergüenza. Y en muchos casos todavía el miedo.

Otra vez el silencio.

Ellos se reproducen y sobreviven por el silencio.

Mi viejo fue uno de los que no dijo que no.

Era miembro de la prefectura, no sé qué hizo, porque nunca lo acusaron de nada, pero sí se lo que no hizo, no dijo que NO.

Al contrario, quiso enseñar a sus hijas que fue una guerra, que los terroristas querían matarnos a todos, que no podíamos decir que él era de prefectura, que si nos preguntaban en qué trabajaba teníamos que decir que era empleado del estado. “Afuera” no se cuenta nada de lo que se habla acá, ni de lo que pasa acá.

Ese “afuera” era malo era peligroso, todos los que no eran de la familia podían ser peligrosos.

Él no dijo que no, y fue parte.

Como miles… ¿cuántos habitantes había en ese momento?

Veinticinco millones de argentinos

jugaremos el mundial, mundial un…

hasta ahí nomás me acuerdo la letra…

Pero el silencio, y los que no dijeron que no.

Todes les que no dijeron que no. son este hoy.

Donde la segunda fuerza política está formada por los ideólogos de la dictadura, porque la pata civil nunca fue juzgada y porque el silencio.

Muchas veces me crucé con personas que hablan de su familiar, del ejército, o de gendarmería, o policía, o prefectura, hay una cierta familiaridad, un sentido de pertenencia, y ahí es dónde surge la pregunta que no se hace, que edad tiene y si estaba de servicio durante la dictadura.

La vez pasada alguien me decía, pero no todos estuvieron metidos, mi respuesta fue, si no estuvieron metidos se hubieran retirado o estarían exiliados, o muertos “en un enfrentamiento”, héroes caídos que los mataron los terroristas, y vos te criaste creyendo eso y sumando odio, fijate, por ahí el asesino es otro.

Cuando me empecé a enterar de lo que pasaba, no entendía cómo pudo pasar. Antes no sabía, tenía la versión de fue una guerra, pero cuando empecé a salir a ese “afuera” tan peligroso, a trabajar, a conocer gente, que algo contaba, pero siempre a medias, siempre con miedo, pocas palabras… algo no cuadraba.

Después el “Nunca más”, y los juicios, y la lucha de los organismos de DDHH, y las pelis, y libros, y… recién ahí ir sabiendo lo que pasó, y entender la mentira en la que me crié, y buscar el propio rumbo.

En soledad, claro… para elegir cómo pensar, o mejor dicho para poder tener un pensamiento propio hay que romper, y hay que salir, y hay que independizarse. Toda mi vida me la pasé o buscando laburo o buscando donde vivir, o buscando las dos cosas, o penando para poder pagar el alquiler, y en medio de esa constante, como pude, ir construyendo conciencia, y tratando de hacer algo con esto que voy sabiendo, que voy comprendiendo, porque yo estuve en la cabeza de mi viejo, y sé cómo piensan, y veo ahora a los juntos por la muerte y veo esa misma capacidad de no sentir la más mínima empatía, esa insensibilidad por el otro, ponen a las personas en un lugar tan alejado, que no les importa su dolor, al contrario, les resulta divertido, y algo de eso lograron filtrar, cuando el humor es la burla del otro, cuando el humor pasa por ridiculizar al otro.

Cuando tenía no sé si cinco años o menos, ni siquiera tengo conciencia de la edad que tenía, mi viejo me decía “váyase de esta casa acá nadie la quiere” y así y seguía hasta que yo, en la desesperación me largaba a llorar, y ahí estallaba la carcajada, se cagaba de risa y me daba un billete de dos pesos para consolarme… para que dejara de llorar. Así se divertía… con su hija, imaginate con alguien que no conocen que además es un “terrorista”.

Veo a distintos personajes los rocas, los ratazis, lo mercado libre, los juntos por la muerte en sus distintas versiones, tanto los enfermos como los asintomáticos, y tienen esa misma actitud de insensibilidad hacia el otro. Miralos cuando hablan, y compará, porque cuando no tenés cómo comparar es cuando te crees que todo es así.

Miralos cuando hablan y después escuchalas a Hebe, a Estela o a cualquiera de nuestras madres o abuelas… y notá la diferencia.

Eso que dicen que Hebe es una sacada, no, no es sacada; siente, ¿entendés? Siente, tiene sentimientos, porque las personas tenemos sentimientos. Eso de que nada te toca, nada te conmueve, que tenés que ser Terminator, eso es mentira, por eso te duele el estómago, por todo eso que sentís pero acallás porque en esta sociedad del orto que se fue formando entre matanzas y silencios, está mal demostrar sentimientos humanos, Porque claro, imaginate que todes dejemos fluir los que sentimos, ¿cuánto dolor hay encerrado en el silencio?

La única forma de curar ese dolor, es hablando, porque las matanzas que pasaron duelen, y nos duelen a todes, por eso mejor que nadie sepa, por eso mejor no se nada no veo nada no escucho nada, por eso una sociedad negadora, nadie vio nada, así pueden seguir amasando sus fortunas sin culpa. Un predio como la Ex ESMA, montones de edificios enfrente, pero nunca nadie vio nada…

El silencio, otra vez.

Los que no dijeron que no, son Auschwitz, dice… los que no dijeron que no, son la ESMA, Campo de Mayo, La Perla, el Pozo de Banfield, de Arana, y tantos otros centros clandestinos de detención.

Antes no entendía cómo pudo pasar la dictadura, cómo se permitió que pasara, hasta diciembre de 2015.

A partir de ahí entendí cómo una sociedad permite que pasen las cosas más terribles, por miedo, por no decir que no.

Y después, claro, nadie lo votó.

Que la pata civil de la dictadura no haya sido juzgada, hizo que pasaran las crisis del 89, la del 2001, y los cuatro años de mm. Que nos endeudaran como nos endeudaron y que la pandemia nos encuentre en este desastre económico.

Hace un tiempo atrás, Lagarde, esa de la que nos teníamos que enamorar, dijo que la gente vivía demasiado, y que el sistema de jubilaciones iba a colapsar el sistema…

Por eso van a aprovechar esta pandemia para eliminar toda la gente que sobra, para ellos.

Hace años que hay crisis de refugiados, porque los grandes poderes económicos se meten en distintos países a llevar “democracia” y dejan masacres, miles de personas huyendo hacia dónde pueden. Miles de personas totalmente desvalidas.

¿A quién te creés que ataca más el virus?

¿A quién mata el virus?

¿Por qué tanta insistencia con que la vacuna no sirve? ¿Desde cuándo la derecha invita a manifestarse?

Se la pasaron cascoteando todas las medidas sanitarias, aunque tuvieran que contradecirse día a día, diciendo cualquier incoherencia, invitándote a tomar lavandina. Nada les importa, tu vida no les importa.

A ellos le servimos muertos.

Si sobrevivimos a esto yo, no quiero estar, del lado de los que no dijeron que no.

domingo, 28 de marzo de 2021

Ellos no sienten culpa...

 Este 24 de marzo fue mas sentido, no sé por qué… será que el no poder juntarnos y sabernos que somos muches, dejó esa sensación de tristeza. Pero como hubo mucha actividad virtual, por ahí anduve navegando, leyendo… lagrimeando…

Se armaron distintos hilos de twitter con testimonios de personas de distintas edades, contando de madres, de padres, de hermanes, tíes, abueles, algunes hablando desde el no haberlo vivido, otres con la carga de los años pasados.

También otras actividades virtuales, y otros testimonios… y en muchos de esos testimonios salía a relucir la culpa… la culpa del sobreviviente, la culpa de quienes se exiliaron, la culpa de quienes se escondieron, la culpa… y me di cuenta que ellos, los genocidas no sienten culpa.

Y siguen actuando siniestramente, como es su costumbre.

Lo más impactante de esta última era de guante blanco, fue lo que cuenta Victoria Guinzberg https://www.pagina12.com.ar/331319-convirtieron-a-los-desaparecidos-en-trolls-el-dia-que-encont en esta nota de Página 12, me crucé con un twit de ella dónde empieza a contar, y… me corrió un frío por la espalda.

No soy muy impresionable con las salvajadas que suele hacer esta gente… tengo de parámetro a mi padre, por lo tanto una masomenos entiendo hasta dónde son capaces de llegar, pero esto que cuenta Victoria, que se encontró con su madre desaparecida en twitter, que una cuenta está usando el nombre de su madre desaparecida, que hay otras cuentas vinculadas que también utilizan los nombres de otres compañeres desaparecides… guau… parece que siempre hay un límite más de salvajismo siniestro que pueden atravesar estos tipos, y sin sentir culpa.

Mi intento de aporte a esta causa pasa por tratar de entender cómo funciona la mente de estos siniestros, pensando en cómo era mi padre. Es una base de análisis a la que van sumando distintas personas que conozco, que son gorilas, y que también llevan consigo ese odio visceral… entiendo hasta dónde son capaces de llegar porque sentí la frialdad y la ausencia total de empatía en relatos de mi padre, hablando del dolor y sufrimiento de otres como algo divertido, se con toda certeza que no les va a temblar la mano para romper a quien sea necesario para lograr sus deseos.

Y también gracias a mi padre puedo afirmar que no sienten culpa… muchas veces leo o escucho quienes piensan que “no pueden dormir en paz”… y no… no es así… él siempre decía que como no le debía nada a nadie, apoyaba la cabeza en la almohada y se dormía.

Y esto no es patrimonio sólo de los milicos genocidas, no, para nada, esto es lo mismo que constituye la esencia de nuestros ricos y poderosos, de nuestra oligarquía sanguinaria, los mismos que mataron a los pueblos originarios y se repartieron la tierra, y hasta el día de hoy siguen buscando a quién es necesario asesinar para lograr juntar más monedas en su alcancía.

Y ellos no sienten culpa.

Si analizamos la historia todas esas fortunas se gestaron con sangre y se alimentaron con sangre a lo largo de la historia, la última dictadura fue la más evidente demostración, pero si miramos para atrás… ¿cuánta muerte hay en cada una de esas fortunas?

Pero ellos no sienten culpa…

Escuchar a sobrevivientes, a hijes, a amigues, a distintos actores que les tocó ser víctimas de estos genocidas, y escuchar que sienten culpa… eso me hizo dar cuenta de que los victimarios no sienten culpa.

¿Qué contradicción, no? Las victimas sienten culpa, pero los victimarios no (1)









(1) Escribiendo esto noto que el género de la palabra “victima” es femenino, y el género de “victimario” , masculino… después minimizan la influencia del idioma.

miércoles, 26 de agosto de 2020

Faltaron los juicios a la pata civil de la dictadura


Estos días nos encontramos con Duhalde, ex presidente interino, afirmando muy altanero y sobrador, que el año que viene no va a haber elecciones porque se viene un golpe de estado.
A esta altura del partido todos sabemos quién es Duhalde, y para les desmemoriades les sugiero ver el primer programa de Víctor Hugo, Batalla cultural, donde tanto Borroni como el Profe Romero se encargan de refrescarnos la memoria.
Tiene una carga particular que este personaje siniestro sea el vocero de los poderes, que se sienten tocados por las medidas de gobierno.
Y acá es dónde viene a cuento lo que digo en el título, faltaron los juicios a la pata civil de la dictadura.
Las repercusiones que tuvieron los dichos de Duhalde, los repudios desde casi todos los sectores, y de toda la sociedad, están en sintonía con lo que pasó con el fallo del 2x1.
Este pueblo dijo NUNCA MAS, Y NUNCA MAS ES NUNCA MAS.
No es sólo que haya ciertos sectores que no entienden, hay un sector, y no sé si son muchos, pero sí acumulan mucho poder, que no lo quieren entender.
Y se pueden dar el lujo de no querer entenderlo y actuar en consecuencias, porque a esta altura de los acontecimientos siguen sin pagar por las responsabilidades que les caben por sus acciones durante la dictadura asesina.
Por citar algunos casos que llegaron a las pantallas como documentales, tenemos Mercedez Benz, Ford, Papel Prensa y Ledesma, empresas responsables de asesinatos y desapariciones, en complicidad con los milicos.
El único que llegó a juicio, Ledesma.
Y estos son sólo algunos nombres.
Y otro capítulo que merece ser revisado, el poder judicial.
Jueces cómplices, partícipes necesarios o ejecutores. Todo el poder judicial que actuó durante la dictadura debería ser revisado.
Hay algunos casos de jueces que fueron juzgados y condenados, pero no fueron suficientes.
Así como todos los miembros de las fuerzas de seguridad o fuerzas armadas, que prestaban servicio durante la dictadura, tienen su responsabilidad, lo mismo les cabe a los demás poderes.
Por eso al día de hoy el grupo Clarín, La Nación y otros se pueden dar el lujo de amenazar la democracia, a través de sus voceros, porque después de ser partícipes y beneficiarios de la dictadura genocida quedaron libres de culpa y cargo, y ni siquiera recibieron la condena social que les corresponde por su actuación.
Y lo mismo pasa con otros grupos empresarios como el grupo Macri. Enriqueciéndose con la dictadura, casi cuarenta años después pone un presidente, elegido por el voto popular…
¿Y queda alguna duda de cómo se relacionan estos nombres? Grupo Clarín y Grupo Macri, los dos parte beneficiada de la dictadura asesina y que al día de hoy, después de imponer un presidente mediante la manipulación de la opinión pública, nos vienen a amenazar con un golpe de estado.
Este tipo de cosas, se pueden evitar con una verdadera justicia independiente, y que todos los responsables de la dictadura asesina, sean juzgados, la pata militar y la pata civil.
Sin los ideólogos, no hubiera sido posible.


domingo, 5 de julio de 2020

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lunes, 23 de marzo de 2020

24 DE MARZO EN CUARENTENA - YO ME QUEDO EN CASA.

  Falta un día para el 24 de marzo, como tantas otras cosas imprescindibles que esta pandemia nos obligó a posponer, este 24 no hay marcha.
Eso no significa que no haya memoria, exigiendo verdad para conseguir justicia.
Desde el lugar que puede cada une va a aportar algo.
Y yo escribo…
Durante este tiempo donde todo se pone culo para arriba, creo que se re-significa la lucha de les compañeres detenides desaparecides… porque esta pandemia, aparentemente, está poniendo sobre la mesa que todo eso por lo que luchaban, no era una utopía.
Pero creo que tengo que hablar desde mi lugar.
Es difícil para mi ser autoreferencial… me cuesta un montón.
Pero creo que sirve hoy.
Hace tres años atrás fue que me uní a Historias Desobedientes, eramos las primeras hijas de genocidas que salíamos a repudiar el accionar de nuestros padres durante la dictadura.
Aunque ya no formo parte del colectivo, sigo siendo una de ellas. Y por eso me uno hoy a esta movida de recordar el 24 de marzo, desde casa.
Todo lo que se hizo durante la dictadura, todos los secuestros, torturas, violaciones, asesinatos y robo de bebes, fue para sostener a este sistema que al día de hoy, pareciera que está temblando.
Por eso creo que es muy importante la memoria, para recordar que a los que sostienen a este sistema, llámese poderes económicos, no les tiembla la mano para hacer lo que crean necesario, para sostenerse, y a tiempos difíciles, utilizarán medios inimaginables.
Un tiempo atrás encontré en la red la serie “La dimensión desconocida” no sé cuantos capítulos, de la remake que se hizo en 2012.
En uno de esos capítulos un grupo de personas en el futuro, arma un plan para enviar a alguien a través del tiempo, al pasado, para matar a Hitler cuando aún es un bebé.
No importa mucho la trama, pero me hizo pensar en cómo, cuando la historia la escriben los que ganan, resulta ser que todo lo que pasó, fue culpa de un solo hombre… y Hitler pasó a la historia caracterizado como el diablo.
Nada más lejos de mi intención que disculparlo, pero me parece que nos perdemos de vista a un grupete de soretes, que son los que vienen manejando los hilos del sistema, hace bastante y que también fueron responsables de lo que pasó.
En historia se estudia cómo el régimen nazi iba avanzando por Europa, pero, los aliados, los dejaban hacer porque los veían como una forma de combatir al comunismo naciente.
Esos señores es de quienes hablo cuando digo que no les tiembla la mano para hacer lo que crean necesario para salvar sus bolsillos. Dejaron ocurrir un genocidio en toda Europa, y que se desatara una guerra, y mientras, durante, después y aún ahora siguen contando los billetes.
En nuestra América, mediante los golpes de estado de los 70 y los gobiernos títeres posteriores, llevaron a cabo un genocidio que ni siquiera puede contar la cantidad real de muertos. Porque por más que los números de las dictaduras se conozcan, durante los gobiernos neoliberales murieron tantas personas por abandono por parte del estado, por asesinatos de quienes querían callarlos, por enfermedades, por hambre, por angustia… y todas esas muertes también son responsabilidad de estos señores.
Ahora un virus está poniendo en tela de juicio todas esas reglas que nos impusieron por años.
Esas mismas reglas contra las que muches venimos peleando desde siempre.
Durante mucho tiempo para mi, los mandatos eran incoherentes, no quería, no los entendía.
Tenes que levantarte temprano.
Esa no es una carrera para una mujer.
Tenes que casarte con un milico, es el único que tiene un sueldo seguro todos los meses.
Mis hijas no abortan.
Andan con esa minifaldas y después se quejan si las violan.
Vos tenes que decirle que vas a la facultad a estudiar, no a hacer política.
Decile a tu jefe que si no vas es porque no podes viajar, no porque haces paro.
Los negros no quieren trabajar, y van y cortan la ruta.
No podes leer eso porque es de comunistas, ¿vos sos comunista?
Si, el comunismo es muy lindo en la teoría pero es imposible llevarlo a la práctica.
Y tantas otras cosas que ya ni me acuerdo.
Hasta que salí al mundo y empecé a darme cuenta, que por ahí no estaba tan loca, y que no era la única a la que todo ese verso le hacía ruido.
Tener que salir a laburar recién salida del secundario, y empezar a ver que por ahí el patrón … y, no era ese señor tan copado; que podía ser bastante sorete también, y que podía mirarme como si yo no fuera una persona.
Empecé a estudiar a leer de política, a entender. Y a esas cosas que observaba, lo que leía le daba un marco teórico que confirmaba lo que presentía.
Y cada vez, a medida que pasaba el tiempo, más entendía lo que pasó realmente durante esos años de dictadura.
Y también me di cuenta que mi padre fue parte de eso.
Hace casi nada, tuvimos cuatro años que nos trajeron de vuelta toda esa mierda ideológica, que desparramaron los milicos, y claro, los ideólogos nacionales de todo eso ganaron las elecciones y fueron gobierno, durante cuatro años… y lo que se había construido, lo hicieron mierda, con la aprobación y el aplauso de muchos, que ahora se hacen los boludos.
Todo eso que hoy, dada la pandemia que se desató sobre el mundo, estamos necesitando.
Pareciera que se tambalea el monstruo, por eso hoy mas que nunca es necesaria la memoria, la verdad y la justicia, porque no se va a caer así nomás, y puede hacer mucho daño antes.
La memoria de los ideales de les compañeres, en estos momentos parecen salir a cachetearnos, porque esto que está pasando es imposible arreglarlo sin solidaridad, sin un estado presente y sin que TODES PONGAMOS NUESTRO ESFUERZO POR EL BIEN COMÚN.
Y si, aprovechar la crisis, a ver si podemos tirarlo abajo de una puta vez, para poder vivir, para que las generaciones que vienen puedan vivir.
No es vivir que te pases toda la vida pensando en cómo conseguir un laburo, para poder pagar el alquiler, o como mantener el laburo, o como hacer para que te alcance, y mirar por tv otre que se compra un auto enchapado todo en oro.
Así como un virus puede igualar…
Es muy loco pensar eso, porque en nuestro país diezmaron más de una generación, por pensar eso que un virus pone en evidencia, que todes somos iguales, y que tenemos los mismos derechos.
Durante el tiempo que milité en HD conocí muchas personas que de alguna manera sufrieron en carne propia la dictadura, y lo que me quedó es pensar en la cantidad de familias que fueron destruidas, de una forma u otra, las heridas-cicatrices que quedaron en tantas personas por el horror al que fueron sometidos… la salvajada del accionar de tipos como mi padre… la huella que dejó eso en mi, y pensar en les compañeres de HD que cada une carga con su cruz… y todo eso, por razones puramente egoístas de un grupete de soretes que tienen todo el poder.
Por ahí parece un poco simplista mi análisis, porque estoy dejando afuera a todes les cómplices, por miedo, por acción o por omisión.
Los últimos cuatro años que pasamos nos mostraron cómo pueden comportarse las personas ante un poder ejercido por soretes. Que cada une haga el análisis correspondiente y se haga cargo de lo que hizo.
Hoy una pandemia a nivel mundial nos hace quedarnos en casa…
Pero no nos olvidamos, no perdonamos, no nos reconciliamos.
MEMORIA
VERDAD
JUSTICIA

domingo, 4 de agosto de 2019

Parte 10 - La grieta


Una de las verdades que esgrimía mi viejo era que entrar a Prefectura o alguna de las FFSS o FFAA, significaba un sueldo seguro todos los meses y cobertura social, y en otro lugar eso no se consigue.
Miro ahora las notas que cuentan sobre diez cuadras de cola para aspirar a un puesto de guardia cárcel, y me cuesta no acordarme de las palabras de mi viejo.
Esta semana también, Alberto Fernández estuvo en la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA, dónde le hicieron entrega de una solicitada de apoyo, firmada por más de 8800 científiques y universitaries.
En una nota de hoy 4 de agosto de El cohete a la luna, Alberto Kornblihtt, cuenta que le preguntaron si ésta solicitada, era en respuesta por la solicitada en apoyo a Macri, y él responde:
No, la recolección de firmas de la nuestra empezó semanas antes de la publicación de la solicitada de los macristas; pero eso sí, hasta la publicación de la de ellos, nosotros teníamos 4000 firmas, pero después hubo una explosión y llegamos a más de 8700.”
Y agrega:
El ellos y nosotros de mi respuesta al periodista no son categorías arbitrarias de una grieta eliminable. Son dos posiciones y dos compromisos diferentes con la realidad, que vienen desde los tiempos de Espartaco y que, por suerte, han dividido al mundo en dos fuerzas antagónicas sin cuyo enfrentamiento no habría conquistas populares ni sociales, ni económicas. La esencia del nosotros está en un párrafo de la solicitada:
Queremos contribuir, con nuestro voto y nuestra voz, a un contundente triunfo electoral que cierre definitivamente la etapa de restauración conservadora abierta en 2015, que condena a nuestro país al atraso, al endeudamiento y a la pobreza.”
Todo el sentido de que yo cuente acá cosas que tienen que ver con mi padre, vienen a cuenta porque lo personal es político. Y el compromiso que yo asumí, desde un lugar practicamente insignificante es el de aportar mi testimonio que puede sumar, como otro granito de arena.
Siempre cuestioné la mirada del mundo que tenía mi padre. Antes de ser conciente que él fue cómplice y partícipe de una dictadura genocida, yo discrepaba totalmente con su pensamiento. El hablar de un sueldo seguro no me cerraba como proyecto de vida.
Se me cagaba de risa cuando yo le decía que la guita no era lo único importante, y cuando hablaba del gobierno de Carlos Saul primero, y le decía que estaban haciendo mierda el país, él me decía que no le importaba porque él tenía “la heladera llena”.
Cuando yo hablaba de amor, se me cagaba de risa, y me decía que “con el contigo pan y cebolla nos iban a comer los piojos”.
Cuando yo decía que los que cortaban la ruta era porque estaban sin laburo, él decía que esos negros de mierda van a cortar rutas porque no quieren laburar y que hay que matarlos a todos.
Así mil ejemplos de ese “ellos y nosotros” de los que habla, mucho mejor que yo, Kornblihtt.
En la casa de mis viejos había un “el y yo”, expresando cada uno del “ellos y nosotros”, y me llevó muchisimo tiempo el entender que existía este nosotros, porque cuando uno se cría con esos mandatos, cuesta un montón romperlos y vislumbrar otra realidad.
Porque “los políticos son todos mentirosos”, “la gente es mala”, y tantas cosas que vienen martillando, el pajarito picaseso como dijo Cristina.
Y yo que no podía sentir las cosas de esa manera, estaba siempre sola, porque en algún momento tomé la decisión y me dije: Yo no soy así.
Mi viejo es así, y yo no lo voy a cambiar, pero yo no soy como él, y él no me va a cambiar a mi.
Mi decisión de vida fue, que iba a confiar en las personas, y obvio, si me traicionaban esa confianza, no volvería a confiar. Y no fue una decisión ingenua, no. Soy conciente, pero elijo confiar, porque soy confiable. Yo no traiciono, no miento, no especulo, y no trato de ventajear a nadie.
Son decisiones de vida y de conciencia, y las tomé.
Y después, viene el pensamiento… yo no soy una isla, no puedo ser la única que tenga esta forma de ver… y con el tiempo fui conociendo personas, y así como me cagaron lindo, también conocí personas increíbles, que por suerte siguen estando cerca.
Y después viene la parte de que conozco personas, que resulta que forman parte de alguna organización política, y que hablan de los mismos valores y sentimientos en los que creo. Y por ahí resulta que un gobierno hace cosas que tiene que ver con esos valores.
En estos últimos dos años que salí a hablar como hija de milico, parte de los cuales estuve con les compas de Historias Desobedientes, conocí muchas personas militantes de años, y como digo en algún texto anterior, esos que supuestamente eran el enemigo, son les que me enseñaron del amor, o mejor dicho, de que el amor es algo real.
Fui recibida con amorosidad por personas que llevan el dolor, causado por acción o complicidad de mi padre, y que lo hicieron lucha.
Y hoy mismo me cruzo con personas que cuando le hablas de esto te miran con desconfianza, y que tienen como norma de vida, la dureza, la impronta de que no se exponen los senitmientos, que la capacidad de sentir empatía es una debilidad, y los miro desde la que yo fui antes, y entiendo, por un lado el miedo que da, mostrar lo que sentís y bancarlo.
Y también noto que esa misma incapacidad de sentir empatía es la que hace que se caguen en todes. La cobardía es más fácil que el desafío a ese mandato de mierda que picasesean constantemente, todos los comunicadores de “ellos”.
Por eso cuando se habla de que, estos que nos gobiernan, son la mano civil de la dictadura, no es una metáfora. Ellos son los ideólogos, son los que fabrican el aparato comunicacional que hace que una gran porción de la sociedad hable de negros de mierda, o que se embarazan por un plan, o el que hace que una jueza, apruebe una adopcion prenatal, porque todos ellos creen a la otra persona como un ser inferior, algo despreciable, y que no tiene derecho a nada.
Lo sé perfectamente, me lo quiso enseñar mi viejo desde que nací.
Por eso “ellos y nosotros”.
Y volviendo a “un sueldo seguro todos los meses”, creo que tenemos que tomar decisiones que son jugadas, y tienen que ver con que no se puede aceptar hacer cualquier cosa con tal de tenerlo.
Y no estoy hablando desde una posición privilegiada, nada que ver… estoy pasando por momentos muy dificiles económicamente hablando.
Pero sostengo no podemos hacer cualquier cosa “por un sueldo seguro todos los meses”.
Hay ejemplos de sobra de lo que no se debe hacer, periodistas, trolls, policías, gendarmería, y ffss, comunicadores en general que por una moneda condenan a sus propies conciudadanes al hambre y la miseria, y hasta a la muerte. Si el PAMI finalmente deja de cubrir las diálisis esas personas se mueren. Como ya se murieron tantes por abandono del estado. Y eso no se puede justificar de ninguna manera.
Creo que hay que cuestionar seriamente este órden establecido que permite que la decisión de unos pocos condene la vida de les demás.
Ellos y nosotros.
Y lo fundamental es entender en qué lugar está cada une.

domingo, 6 de enero de 2019

Parte 9 - El silencio es complicidad.


Hace poco terminé de ver Miss Fisher's Murder Mysteries. Una serie que narra las aventuras de una detective privada, en la Australia de pos-primera guerra mundial.
Los capítulos transcurren en los años que van del 27 al 29 aproximadamente.
Más allá de la historia central, hay un marco social compuesto por ex combatientes y los distintos traumas que dejó en ellos la guerra.
Hay capítulos en los que el conflicto principal, tiene que ver, justamente con los estragos que la guerra provoca en las personas. Los capítulos en los que el conflicto central pasa por otro tema, igual son atravesados por los residuos de la guerra.
Les personajes de alguna forma siempre dejan el testimonio del horror que fue la guerra; y de lo inútil, del sinsentido.
Después de la Gran Guerra, los testimonios son en ese mismo sentido. Es más, organismos como la ONU, surgieron justamente para evitar que se vuelva a producir un fenómeno similar, dada la carnicería que significó, y los estragos que produjo entre las personas que, de una manera u otra fueron tocadas por semejante espanto.
Creo que la mayoría de los que tenemos cierta edad, hemos escuchado algún testimonio en primera persona de los horrores que se desataron tanto en la primera como en la segunda guerra.
En mi caso, una de las cosas que sabía de mi abuelo paterno, a quién no conocí, es que vivió la primera guerra y lo que le quedó fue un odio hacia los perros porque los vio alimentarse de los cadáveres.
Me imagino que de ese tipo debe haber, miles de recuerdos que están enterrados en los secretos familiares.
Secretos enterrados en el silencio.
Hoy leía la columna de Forn en Pagina 12 “El pogrom como deporte de las clases pudientes”  sobre “La semana trágica”. En esa columna narra en detalle la matanza que se desató en el año 19, y termina con estos párrafos:
El almirante Domecq García era mi bisabuelo. He contado la historia en mi libro María Domecq. En mi familia se recitan las proezas, los servicios a la Patria del almirante, sus novelescas aventuras (¡huérfano en la Guerra del Paraguay! ¡ahijado de Roca! ¡condecorado por el Emperador después de la Guerra Ruso-Japonesa! ¡a él le debe la Marina sus primeros submarinos! ¡dejó un hijo en Japón! ¡Puccini se basó en él para el Pinkerton de Madame Butterfly!), pero de la Semana Trágica no se habla. Yo me desayuné de la historia vergonzosamente tarde, cuando con treintilargos entré a trabajar en este diario donde Osvaldo Bayer, cada 7 de enero, escribía sobre la matanza. Así supe cómo era recordado el almirante en la versión de la historia argentina a la que yo le creo más.
Sé que no soy el único argentino en ignorar esos pliegues de su historia familiar que pertenecen a la historia nacional. Quizás allí radique una de las taras de nuestro país: que escondamos las vergüenzas nacionales tal como se silencia una vergüenza familiar. Quizás en todos los países hacen lo mismo, y seguirá siendo así hasta que la hagiografía sea destronada del canon escolar y deje lugar a una historia veraz de las infamias nacionales. Sospecho que hay más chances de amar al propio país si nos enseñan desde chicos las vilezas a las que fue sometido. Se aprende de las desgracias, es casi la única manera de aprender, pero a cien años de la Semana Trágica no se sabe todavía cuántos murieron ni importa quién los mató.”
Al interior del colectivo Historias Desobedientes, del que formo parte, se habla mucho de esto, de romper los mandatos de silencio para, poder esclarecer la historia y que quede claro que lo que pasó acá no fue una guerra.
Podría parecer contradictorio hablar de “las guerras mundiales” y tratar de hacer algún tipo de paralelo con las masacres que se vivieron en nuestro país, pero no. Porque el punto es sacarle también a las guerras esa patina que trata de justificarlas.
Porque si hacemos una análisis claro de las mismas, siempre hay un poder político y económico que lo que busca es hacerse con el poder supremo.
Los antecedentes de la segunda guerra, tienen que ver con la forma en que lo dejan hacer a Hitler, tomándolo como el anticuerpo contra el comunismo en ciernes. Y el tiempo que le dieron los aliados, hasta que se convirtió en algo totalmente ingobernable.
Me imagino que si se hiciera un análisis exhaustivo de los hechos se podría llegar a conclusiones espantosas sobre quién alimentó a quién, y quienes son los verdaderos responsables de tamaña masacre.
Y acá es a dónde quería llegar.
Los poderosos mueven los hilos a su antojo empujando a los débiles contra los débiles, que en definitiva somos todes nosotres. Nunca un dueño de emporio multinacional es soldado, ni siquiera va al frente. En las masacres modernas, solamente mueven los hilos para que grupos de mercenarios, bajo bandera, miembros de fuerzas armadas y seguridad se encarguen de matar a todo lo que sea desobediencia a sus mandatos; reacción a lo que ellos creen que son sus derechos naturales, como el de explotar al prójimo.
En los hechos que narra Forn, sobre la Semana Trágica, queda manifiesto el conflicto que la desató, una huelga de metalúrgicos que peleaban por las ocho horas y un franco semanal, y eso desató en los poderosos su saña que la descargaron, Liga Patriótica y fuerzas armadas mediante, produciendo una de las matanzas más salvajes que recuerda nuestra historia. Siempre hablando del siglo XX, porque si nos vamos a la mal llamada conquista…
Y esos hechos nunca fueron estudiados, analizados y cuestionados como corresponde. Nunca se juzgó a nadie. El único legado fue el sometimiento y el miedo. Obviamente siempre hay luchadores que lo hacen, pero en esto me refiero a la sociedad, como conjunto.
Después los bombardeos a la Plaza de Mayo, cometido por las mismas élites, y después los fusilamientos de José León Suarez, y después la dictadura del 76.
Terribles masacres que quedaron en la historia sin que nunca nadie se haga cargo del horror cometido.
Solamente algunos de los responsables del la dictadura del 76 fueron a juicio.
Juicios que fueron ejemplo en el mundo de un estado, poniendo el ejercicio de la Justicia, sobre los desmanes cometidos.
Y gracias a esos juicios, y al laburo inconmensurables de los organismos de DDHH, Abuelas, Madres, Hijos y Familiares de desaparecidos; cuarenta años después, y por el retroceso que se veía en nuestro país, aparecimos nosotres: hijas, hijos y familiares de los genocidas, de los perpetradores, para decir basta.
Para romper con el mandato de silencio.
Para exponer lo poco o mucho que sabemos y decir basta.
Como sociedad es imprescindible que todes les que tengamos a nuestra familia con las manos ensangrentadas, tomemos una posición ética que nos separe de ellos.
Pero no como testimonio personal de repudio, sino como actores sociales que no quieren que estas cosas vuelvan a suceder. Podés gritar y decir que te parece terrible que tu padre, o tu tío, o quién sea haya sido un torturador, o un asesino. O cómplice, y que eso te rompe el alma, porque para tu forma de pensar eso es inadmisible. Podes gritarlo y debes gritarlo. O por lo menos empezar a pensarlo, porque cada une tiene sus tiempos.
Escuchando el testimonio de Alexandra Senft, nieta de un genocida nazi, era imposible no ver las similitudes. Las sensaciones de culpa, de vergüenza, de aislamiento. La sensación del silencio en derredor, pero no solamente de la propia familia, sino de la sociedad. En algún momento hablaba de cómo en Alemania, a pesar de los juicios de Nürembreg, al interior de la sociedad prevalecía el silencio sobre el accionar de los abuelos, o abuelas, durante el nazismo. La negación y el silencio como respuesta a tanto horror.
Y vuelvo a retomar las palabras de Forn cuando dice: “Quizás allí radique una de las taras de nuestro país: que escondamos las vergüenzas nacionales tal como se silencia una vergüenza familiar.” pero llevándola al mundo entero.
Como sociedad se esconden las vergüenzas, cuando lo necesario, a mi parecer es hacerse responsable, romper los mandatos de silencio, desobedecer el mandato de acatar órdenes que revientan la dignidad de cualquier ser humano.
Teniendo en cuenta los momentos que se están viviendo a nivel mundial, las derechas más brutales gobernando en países dominantes, estamos a un paso de que se repitan todas las atrocidades que ya se cometieron otras veces. Y cada vez, lo atroz toma potencia, y cada vez es peor, y cada vez, las atrocidades cometidas quedan chicas, en comparación con las nuevas atrocidades que se cometen.
No podemos permitir que se retroceda… la mayoría de nosotres tiene un antepasado que se llenó de sangre las manos, en mayor o menor medida, por acción, omisión o complicidad; y creo que es importante desempolvar esa parte de la historia familiar y sacarla a la luz.
Y gritar que no queremos ser más cómplices de esas atrocidades, ni con la acción, ni con el silencio.
De todes depende que en los tiempos que se vienen el salvajismo no sea el protagonista, una vez más.
Rompamos los mandatos de silencio y repudiemos toda forma de maltrato, tortura, de masacre.
No podemos ser cómplices.
No debemos ser cómplices.




miércoles, 12 de diciembre de 2018

¿De qué hablamos cuando hablamos de patriarcado?

Por ejemplo… en el inicio de la vida.

Ropita rosa para las nenas, ropita celeste para los varones.

Juguetes: muñecas para las nenas, o jueguitos de te, o miniaspiradoras; y camiones, o pelotas, trajes de superheroes, para los varones.


¿Por qué?


Así empiezan los mandatos, el acostumbrarte a un rol, en la vida.

Hay una división sexual del trabajo y de la actuación en lo social.

Tareas asignadas a cada género.


¿Y qué pasa para quienes no caben en esas categorías?


A mi me gustaban los camioncitos, cuando era chica… pero solamente me regalaban uno cuando estaba enferma…

Porque la mujer nace para casarse y tener hijos.


Obviamente los tiempos, podemos decir que están cambiando un poco, pero a fuerza de lucha.

Y en estos momentos de visibilización de la lucha por la igualdad, esos sectores que sienten que pierden privilegios, están más violentos que nunca, cualquiera que ande por la calle con el pañuelo verde lo puede percibir.

Y cualquier mujer, o cualquier trans o travesti, también lo puede ver.


Muchas veces en conversaciones sale la pregunta, ¿qué piensan las mujeres?


Y mi respuesta, hasta puede sonar absurda, pero en ese absurdo de la respuesta se puede evidenciar lo absurdo de la pregunta, porque lo que respondo es:


Te voy a develar un secreto: las mujeres somos personas, con todo lo que esto implica. Las mujeres no somos una masa en red dónde todas pensamos con un solo cerebro… no, somos personas individuas, y depende cómo es cada persona cuál es su pensamiento.


Por un momento tratemos de imaginar que esa división entre hombres y mujeres, se cae.

Y acá cabe incluir a las diversidades sexuales… lesbianas, gays, travestis, transexuales, transgénero, bisexuales, intersexuales, y todas las personas que pertenecen a esas diversidades, y ademas son pobres. Que ya con el hecho de ser, solamente, rompen todos los moldes y por eso el patriarcado les persigue, les discrimina, les margina.


Porque el patriarcado necesita que seamos o mujeres o varones, y que cada une cumpla con el rol que tiene asignado.


Entonces los varones, fuertes, importantes, que pueden dedicarse a las matemáticas o las ciencias duras, manejan el mundo; mientras las mujeres, abnegadas, sumisas, obedientes, bonitas, casi etéreas, les cuidan a sus hijes, y la casa, y hacen del mundo un lugar cómodo para que estos varones puedan seguir con las cosas serias, y manejar el mundo.


Y los varones tienen necesidades… y también algunas de las mujeres deberán cumplir el rol de ser las putas que ellos necesitan, para satisfacer esas necesidades, porque con la madre de los hijos hay cosas que no se hacen. Las opciones para las mujeres son puta o ama de casa.

Yo sé que en estos tiempos esto puede oler a naftalina, pero todavía el insulto que te tiran de primera es “puta”.


¿Por qué esta división de roles?


Porque el capitalismo lo necesita para sostenerse.

Así como necesita a la clase obrera, para ser explotada, y que alimente el capital, necesita a las mujeres para reproducir y seguir gestando mano de obra, y para que los varones que tienen sus “necesidades” tengan dónde descargar sus frustraciones. Necesita que los varones sientan su superioridad sobre las mujeres, que están para ellos, para servirlos, es una manera de sentir el poder del amo, teniendo sus propias súbditas. Y así se mantienen tranquilos mientras siguen alimentando al sistema que los desangra.


Las jerarquías, acá, en este ámbito todes conocemos como se manejan las jerarquías, el soldado raso, el vigilante, el marinero, tiene encima un superior, que es quien se encarga de basurearlo, porque tiene el poder, y quién está en ese lugar se cree que “se merece ser aporreado”, y ese superior tiene a otro encima; para los suboficiales un oficial es el superior y así toda la ristra.

Cada uno tiene uno abajo a quien aporrear y a otro arriba que lo aporrea. Y así está establecido y así se hace.


Mi padre era suboficial principal, y era la autoridad máxima entre la familia, y la ejercía, no se podía contradecir las órdenes… por motivos que no vienen al caso una vez presencié cuando conoció a uno que era… mejor dicho que decía ser comandante de no sé qué de aviación… y ahí ví cómo toda la autoridad que ejercía mi padre sobre nosotras, se convertía en servilismo hacia ese supuesto comandante que terminó siendo un chanta.


Las dictaduras que se impusieron durante los 70 tenían el objetivo de implantar un sistema político económico y eliminar todas las resistencias. Tenían que imponer el capitalismo cueste lo que cueste.

Y el patriarcado, es una pata fundamental del capitalismo. Lo sostiene, hace que cada pieza cumpla con la función que le corresponde.


Para eso se ejerce la violencia, para imponer el miedo, para lograr obediencia. Para disciplinar.

Es lo que hicieron las dictaduras con la población. Es lo que hacen los machos sobre las mujeres, y las diversidades sexuales.

Y a quién no acata o no se adapta; se le mata.

Y de paso esa muerte, cuanto más violenta y más cruel sea, más va a servir como ejemplo para disciplinar al resto.


Y acá es dónde es fundamental la desobediencia.

Estamos condicionades por los mandatos sociales, que están tan internalizados que ni se cuestionan.

Acatamos, al superior impuesto con un criterio de autoridad… que ni siquiera es nuestro.

Por eso creo que es tan importante cuestionar todo y hacernos de nuestro propio criterio. Por eso es tan importante desobedecer.


Estamos viendo en el mundo una nueva ola de derecha que se está derramando, pero también hay una marea verde que se está esparciendo por el mundo, y que es el resultado de las luchas que las mujeres y las disidencias vienen llevando a cabo hace muchos años, que ahora está estallando y se está diseminando.

Una marea verde que está haciendo temblar las bases del patriarcado, porque una vez que una conciencia se despierta, ya no es posible callarla. Y somos muches, estamos juntes, y somos desobedientes.

Muchas gracias.


Lorna Milena
Ponencia para el Primer Encuentro Internacional de Historias Desobedientes
24 de noviembre de 2018, Facultad de Ciencias Sociales

martes, 27 de noviembre de 2018

Parte 8 - Primer ENCUENTRO Internacional de Historias Desobedientes

Una de las frases de cabecera de mi viejo era: “Amigos son los huevos, y se golpean.”
Ya hablé de “el peligro de tener amigues”, en otro post. Pero creo que esta frase encierra algo más, que hasta ahora no veía.
Tuve la suerte de, a pesar de todo, encontrar a lo largo de la vida, personas que refutaban esto, y que son amigues de verdad, y que hasta hoy, están.
Pero TODO, toma una nueva dimensión después de que pasó, el “Primer Encuentro Internacional de Historias Desobedientes.”
En el transcurso de estos meses, más de un año, tuve la suerte de conocer personas increíbles, empezando por las compañeras de HD, mesa coordinadora, que, dior… ¡qué mujeres!
Además de la capacidad de construir todo esto que hicimos, en el medio de toda la vorágine de la organización del encuentro; disponían, todavía, del tiempo, como para ocuparse de buscar la forma de darme una mano a mí, con todo este kilombo que tengo por solucionar, mis cuestiones de casa y de laburo, y por eso estuve a media máquina; ellas se preocupaban por darme apoyo, preguntar y estar para mi, y mis kilombos.
Pasó el tiempo...
Y llegó la fecha del encuentro y empezó a transcurrir.
El viernes que fue la primer jornada, que transcurrió en la ex esma, con la visita guida al Museo de la Memoria… algo tan… ¿qué adjetivo usar para describirlo? Porque me pasó, desde que nos invitaban a esa visita, yo no podía ir… me resultaba demasiado.
Pero, finalmente fui. Y más allá de todas mis contradicciones creo que es un recorrido que es imprescindible hacer, para saber. La MEMORIA es imprescindible, para recorrer estos momentos oscuros que nos tocan vivir.
En la planta baja, en el inicio del recorrido, nos cuentan que en el tercer piso están los lugares de detención, a los que iríamos subiendo. Pero en el, creo que primero y segundo piso, funcionaba un hotel de lujo para quienes tenía que, por algún motivo, alojarse en la ciudad.
Y cuando escuchás eso… se te hace un cortocircuito en la cabeza pensando que, mientras en el subsuelo, torturaban, y en el último piso, tenía a personas enjauladas incluidas a mujeres embarazadas que parían ahí; en el primero y segundo piso había habitaciones para los milicos. Se alojaban como si fuera un hotel.
Todo el recorrido enseña. Y hoy pienso que es imprescindible que todes conozcan.
Quién se entere de todo lo que pasó ahí, no puede quedarse insensible a lo que pasó.
Imposible explicar todo lo que sentí, por momentos necesitaba salir a respirar, fumarme un pucho, intentar de alguna manera acomodar las ideas… difícil.
Después fuimos al ECUNHI, porque se hacía la presentación del libro de Alexandra Senfft, “La sombra larga de los genocidas”.
Alexandra, de entrada la barrera del idioma. Durante la presentación del libro se leyeron fragmentos. Ella es nieta de un nazi, contó parte de su recorrido en la búsqueda de la verdad, de la actuación de su abuelo en ese horror. Contó su primera visita a Auschwitz, sus sensaciones.
Y en un momento dado de la exposición dice que, escuchando lo que contaban en la visita guiada, se da cuenta que el horror no tiene fronteras, porque hay muchas similitudes con lo que ella pudo ver, de los horrores cometidos por los nazis.
Escuchando los fragmentos, no puedo dejar de pensar que tampoco hay fronteras, cuando se trata de la búsqueda de la verdad, de la memoria. Porque esas sensaciones que ella describía de su visita al campo de concentración, eran muy a parecidas a las que yo sentía. Mirar los árboles y pensar en qué vieron esos árboles; pensar en las huellas de dolor que quedan en los materiales y la tierra.
Gracias a la traducción de una compañera, pude contarle esto. Y le agregué que la capacidad de sentir empatía, tampoco tiene fronteras.
Estaba hablando con una persona que nació del otro lado del mundo, en dónde ocurrió una masacre, en mayor grado, pero similar; y teníamos sensaciones en común, pero de las profundas, que casi no se pueden explicar con palabras… mierda, ¿cómo no sentirte hermanada con alguien así?
Ante tanta conmoción, el coro del ECUNHI, nos regaló unas canciones… que fue sentir en un momento tan movilizante, el poder sanador del arte… los agradecimientos nunca son suficientes.
Después, fue la cena de HD, encontrarnos mediante la comida, y ahí pudimos charlar un poco más con Alexandra, y el vínculo quedó sellado. Tantas cosas en común, la búsqueda de la verdad, cómo la verdad puede aliviar… y tantas cosas.
Con les compas de Chile, tuvimos una charla después de la comida, en ese momento que les fumadores huimos afuera para poder darnos con la dosis necesaria de humo y nicotina que nos ayude a continuar. Y hablamos como si nos conociéramos de toda la vida… a todes elles, yo por lo menos era la primera vez que les veía.

El sábado fue el evento principal. En la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA. Fui muchos tiempo atrás alumna de esa facultad, y en algún momento retomaré, si puedo… y era increíble estar ahí, en estas circunstancias.
Desde que llegué, un poquito sobre la hora, me deslumbró; porque, no me asombra la capacidad de mis compañeras, pero me deslumbró el nivel de detalle con todos los preparativos. Traté de dar una mano en lo que podía, y ni forma tengo de explicar la tormenta de sensaciones…
Todavía no era la hora, y ya iba legando gente a presenciar la jornada.
La sala estaba casi llena. Se anotaron 250 personas… no sé cuantas personas había, pero creo que superaron el número de inscriptos.
La primera mesa era nuestra presentación. Entre todes les compas leyeron el manifiesto que nos presenta en sociedad.
No es mi intención entrar en detalle sobre de qué fue cada mesa y eso, porque lo que más me asombró, fue lo que pasó ahí adentro.
Fue un ENCUENTRO con todas las letras y con mayúsculas.
Y acá quiero retomar, lo que decía al principio, sobre la frase de cabecera de mi viejo y todo lo que significaba.
Mi base de saber sobre los otros, lo que me quisieron inocular como conocimiento sobre “los otros”, es esa extrañeza de “otros distintos de uno”, y “fuera de uno”. Todos los otros son “malos” hasta que con el tiempo demuestran que no lo son, pero siempre por las dudas dejarlos afuera de uno.
Y me encuentro en un evento de estas características, con compañeres que cuentan cosas tan similares a las mías, y hay personas que están escuchando que sienten la misma emoción que nosotres.
Tantos abrazos con compañeres que vienen haciéndonos el aguante desde el principio. Algunes que vi una sola vez, pero que nos encontramos en un abrazo de verdad… de comprensión, de empatía.
Yo la maldita perra ermitaña, estaba desbordada de amor.
Si, yo, desbordada de amor, por algunes casi desconocides…
Creo que es la primera vez en mi vida que entiendo eso que se llama comunidad, amor… cuesta decirlo, pero si, es amor.
Yo la dura, la que no se puede permitir demostrar sus sentimientos porque eso puede ser peligroso, estaba con el nudo en la garganta constante por tanta demostración de amor, por todes les que estaban ahí.
Ver a quienes nos acompañaron, de todos los ángulos de la actividad política y de DDHH.
Personas que vienen peléandola hace años, se molestaron en estar ahí para acompañarnos.
Creo que en este fin de semana aprendí más que en toda mi vida.
Todes les expositores, personas preparadas, referentes… groses, de verdad, tuvieron la generosidad de compartir con nosotres esos saberes.
Y en el medio de una ponencia, se escuchan los aplausos, quienes estábamos en la mesa no entendíamos hasta que vemos que se acerca Norita… y se me empiezan a caer las lágrimas y la miro a Lili que la tenía al lado, para apoyarme en su dureza para no llorar, y la veo lagrimeando peor que yo, y ahí no pude aguantar más y… bueno…
Después de eso, cuando la mesa terminó, me abracé a Bibi, y lloré… se salió el tapón que venía atajando el volcán de emociones.
Ya no había forma de atajar tanta emoción… la maldita perra ermitaña, estaba acorralada, y se iba diluyendo, muerta de miedo.
Y todo se empezó a sentir distinto.
Jung habla de la sombra, esa parte nuestra y dice que no es que haya que eliminarla, sino que se tiene que reconocer como parte integrante de une misme… y no sé qué más. Bueno, usando ese concepto… no sé muy bien qué le pasó a mis sombra… pero por lo menos estos días siento que ya no me está ahorcando, que ya no me frena para respirar.
No es vanidad, es encontrar que ahí afuera de mí, hay muches que me afirman en mi mirada del mundo. Que a pesar de que durante toda mi infancia me quisieron imponer una totalmente distinta, que desde siempre vengo peleando porque no quiero creer que todo es una mierda, porque quiero creer que las personas no son una mierda, porque en algún momento tomé la decisión de que al conocer a alguien, lo primero era brindarle mi confianza, y si, si la cagaba, bueno a otra cosa. Porque fue una decisión consciente esto de buscar ser coherente entre lo que pienso, lo que digo y lo que hago, y lo que pienso es que hay personas buenas, no son todas una mierda, y creo que no hay que mentir, que no hay que joder al otre, no hay que ser careta, y creo en la solidaridad y que hay que ayudar a le prójime, y respetar la vida, sobre todo respetar la vida, y la vida de les otres, como la elijan.
Entonces me encontré, con un montón de personas que se conmovían ante lo que pasamos nosotres, y se conmovían por lo que estamos haciendo. Y que ponían sus mentes y saberes, a pensar y analizar y darle un marco teórico, y a construir conocimiento por lo que nosotres estamos haciendo.
Bueno, qué decirles… soy yo. ;) 
 
Y todavía faltaba el domingo…
Última jornada.
Tuvimos un poquito de tiempo para hablar entre todes les compañeres, y si el amor que fluía en ese almuerzo se pudiera embotellar y repartir a dónde hace falta… cambiamos el mundo.
Recién hoy, martes, puedo poner un poco en palabras todo lo que viví el finde.
Y lo hago en primera persona, esto trata de reflejar un poco todo lo que yo sentí, pero todo esto sería imposible en soledad. Esto es colectivo.
Una de las batallas que tiene casi ganada el capitalismo es la imposición del individualismo… y claro… estos pibes no son boludos, si lo que yo estoy sintiendo estos días, pudieran sentirlo todes… no nos joden más.